observando y tocando todos los materiales con los que se iba a preparar el fuego.
y... antes de preparar el fuego, los papás, mamás y abuelos colaboradores cortaron la piel de las castañas, para que se asaran bien.
Como podéis ver, pasamos una bonita, fría y soleada mañana degustando este manjar que nos deja el otoño.
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