viernes, 6 de septiembre de 2013

Carta de los García Perez

Queremos agradecer a esta familia el  obsequio tan bonito que nos han hecho.
El lunes al abrir el correo, entre otros nos encontramos con esta carta tan emotiva.
Gracias por estas palabras llenas de sentimientos y emociones.
En realidad, son estas pequeñas cosas las que de verdad nos llegan al corazón y nos dan impulso para seguir afrontando el día a día en nuestra profesión que compartimos con vosotros.


Hola Mari Carmen, somos Juan y Mª Ángeles. Como ayer empiezó el curso escolar para los profes nos hemos acordado de vosotras y hemos querido enviaros un pequeño testimonio de lo que ha significado nuestro paso por vuestro cole. Nos gustaría que lo compartieras con todo el equipo de profesoras. Dispón de él como mejor estimes, pues nuestra intención era publicarlo en el Blog para que otros padres conocieran nuestra opinión sobre el centro (pero en el blog no sabíamos cómo poner las fotos).
Esperamos que tengáis un gran curso y desde luego puedo asegurarte que
nuestras hijas (y nosotros) os echaremos de menos.
Un abrazo y gracias.
Juan y Mª Ángeles

  
Catorce años en Los Rosales

Nuestra hija María, la mayor de cuatro hermanas, ha cumplido 16 años el pasado agosto. En septiembre de 1999, cuando tenía dos, empezó a ir a Los Rosales. Desde aquel mes de septiembre hasta ahora, todos los días del calendario escolar nos hemos acercado al cole ¡14 años seguidos! Primero María, luego Clara, después Elena y cerrando la saga de las García Pérez la pequeña Teresa.

Vivimos en Cabrerizos, y desde el pueblo no hay autobús que lleve a las niñas hasta allí, pero nos hemos “apañado” para llevar a nuestras hijas al colegio poniéndonos de acuerdo con hermanos, amigos, vecinos o confiando en que el coche ya iba sólo... Supongo que en muchas familias eso se puede ver como un sacrificio. Para nosotros, y lo que es más importante, para nuestras hijas, el esfuerzo ha merecido sobradamente la pena. 

Cada una de las hermanas que ha ido terminando en Los Rosales le ha entregado a la siguiente un precioso legado en forma de consejo: “aprovéchate de ir a ese colegio, es una maravilla”. Durante este último curso en el que ya sólo nos quedaba Teresa como representante de la familia, sus tres hermanas le repetían una y otra vez el famoso consejo. Hasta tal punto que en una ocasión en la que las sorprendimos hablando de este tema les preguntamos: “¿pero qué tiene de especial para vosotras Los Rosales?” Las niñas contaron muchas de las cosas que recordaban de sus diferentes etapas: el conejito blanco, el paje real, la huerta, ir al mercado, la matanza, la excursión a Peñaranda, el jardín con su casita y sus bichos, las pastas de enamorados, el queso, los huevos de pascua, el arenero, los trabajos como el quijote… Así durante un buen rato, pero cansado ya de tanto recuerdo y haciendo de “abogado del diablo” me atreví a decirles: “pero en vuestro cole ahora también hacéis actividades bonitas”. Frente a mi argumento María, la mayor, replicó sin dudarlo: “sí pero en Los Rosales todas las profesoras te quieren”, a lo que sus hermanas se sumaron de inmediato poniendo ejemplos y aventuras de Belén, Geli, Mamen, Maite, Julia, Chus, Carmen Santiago, Julia, Mary Carmen, “la Tata”... Frente a eso me quedé sin argumentos. Hablándolo luego con Mª Ángeles (mi mujer), concluimos que ese era el mayor tesoro que nuestras hijas habían obtenido de Los Rosales durante los años que allí habían estado: sentirse queridas a diario y sin condiciones por todas sus profesoras. Puede que a muchos padres eso les parezca poco para elegir un centro; para nosotros, es algo que nunca podremos agradecer lo suficiente.

 Durante estos años hemos visto cambiar y evolucionar al colegio. No todo han sido cuentos de hadas y flores en el camino. Hemos pasado momentos duros (sin duda el más triste la pérdida de Mayte), las obras, etc., pero siempre hemos confiado en lo que nuestras hijas sentían para renovar nuestra apuesta por el centro. Ahora que ya ha terminado nuestra etapa allí, queremos agradecer con este pequeño testimonio todo lo que la familia García Pérez siente que el Centro Educativo Los Rosales ha aportado en sus vidas.

Mil gracias por todo.

Familia García Pérez.
Cabrerizos, 2 de septiembre de 2013

1 comentario:

  1. Chicas...que razón tiene esta familia...creo que es lo que más engancha de vosotras, ese amor que dais a nuestros hijos...mi padre cuando Alicia empezó el cole decía que era tal la diferencia que era normal que le costara tanto...

    Un beso enorme de todos nosotros,

    Ana

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