Para saber más
Es importante que los zapatos que los bebés empleen estén reforzados en el talón y en la puntera.
También deben ser flexibles para que se adapten a sus movimientos, pero lo suficientemente duros para que les sujeten el tobillo cuando intentan dar sus primeros pasos o retuercen el pie gateando.
Por todo esto, y simplemente porque es lo natural: demos a nuestros hijos todas las oportunidades de gatear.
Al respecto del tipo de calzado a usar hay varias teorías, que se resumen en 2: una la que habéis publicado. Otra la que recomienda aprender a andar y a gatear descalzos o lo que más se le parezca. Esta última se basa en que el pie humano está hecho para andar descalzo y por tanto para aprender descalzo. El calzado es propio de zonas desarrolladas, pero en zonas pobres y durante milenios el hombre ha caminado descalzo. La Asociación Americana de Pediatría defiende esto último. Y yo me lo creo más. Los traumatólogos españoles parece que se decantan por la teoría que habéis publicado. A nosotros, con Jorge, nos dijeron que cuanto más tiempo pasara descalzo mejor.
ResponderEliminar